Te han despedido. Tú sabes que no hay causa justa, que no te han dejado defenderte, o simplemente que la causa que alegaron no existe. Ahora tienes que decidir: ¿dejo pasar? ¿me resigno? ¿O reclamo?
Este es el punto en el que muchas personas se detienen. No saben si tienen derecho a luchar, no conocen el proceso, y temen que un juicio sea más caro que lo que podrían recuperar. Pero la realidad es diferente: tienes derechos muy claros, el proceso es asequible, y muchas empresas prefieren llegar a un acuerdo antes que litigar.
Qué es un despido improcedente (y por qué importa)
Un despido improcedente ocurre cuando tu empleador te despide sin causa justa legal o sin respetar los procedimientos establecidos por la ley. La clave aquí es que no se trata de un despido por mala conducta o baja productividad —esos serían despidos procedentes, si están bien justificados y realizados correctamente.
En un despido improcedente, el problema es que la causa no existe, no está probada, o la empresa saltó pasos legales. Algunos ejemplos reales:
- Te despiden por «bajo rendimiento» pero nunca te pusieron en una medida disciplinaria ni te dieron oportunidad de mejorar.
- Alegan «cambios en el negocio» pero contrataron a alguien más dos semanas después.
- No respetaron el derecho a asistencia letrada en el acto de despido (es obligatorio).
- Despidieron por represalia por haber reportado una infracción laboral.
La escalera de acción: cuatro pasos desde tu despido hasta la sentencia
Paso 1: Reconoce que tienes derecho y actúa rápido
La ley te da un plazo de un año desde el despido para reclamar. Pasado ese tiempo, pierdes el derecho. Así que no postergues.
Lo primero es enviar una notificación formal a la empresa, idealmente vía burofax o correo certificado. Comunicas que consideras el despido improcedente y solicitas el reconocimiento de la relación laboral o, alternativamente, la indemnización.
Muchas empresas, al recibir esto, proponen un acuerdo antes de que el asunto llegue a juzgado. ¿Por qué? Porque un juicio les cuesta dinero, tiempo y riesgo reputacional.
Paso 2: Mediación o arbitraje
En algunos sectores o convenios colectivos, existe una mediación previa obligatoria. El mediador intenta que llegues a un acuerdo sin juicio.
Paso 3: Demanda en el juzgado de lo social
Tu abogado presenta la demanda en el juzgado de lo social. El juez analiza si hay causa justa y si se respetó el procedimiento. El proceso tiene tres fases: (1) Trámite ordinario o de cognición, (2) Fase de prueba, (3) Sentencia.
Suele durar entre 1 y 3 años, dependiendo de la congestión del juzgado.
Paso 4: Ejecución de la sentencia
Si ganas, la sentencia puede ordenar readmisión (menos común) o indemnización (más común).
Cuánto dinero recibes por un despido improcedente
Indemnización = 33 días de salario × años de antigüedad (máximo 24 meses)
Ejemplo práctico: si ganas 1.500 euros al mes y trabajabas hace 3 años, el cálculo es aproximadamente 4.950 euros. En casos más grandes con trabajadores de larga antigüedad, puede llegar a 36.000-48.000 euros.
Además, si fuiste despedido improcedentemente, tienes derecho a la prestación por desempleo o subsidio extraordinario. Esto se suma a la indemnización.
FAQs: Las preguntas que todos se hacen
¿Cuánto cuesta tener un abogado? Generalmente, trabajan con cuota de contingencia: solo cobran si ganas, entre el 20-30% de lo que recuperas.
¿Cuánto tiempo tarda? Entre 12 y 36 meses. ¿Plazo máximo para demandar? Un año desde el despido. ¿Se cuentan vacaciones? Sí, se incluyen en la indemnización.
Próximos pasos
Reúne documentación (nóminas, emails, contrato), contacta con un abogado laboralista (muchos ofrecen primera consulta gratuita), y envía burofax a la empresa comunicando tu posición.
No tienes que quedarte de brazos cruzados ante un despido injusto. La ley está de tu lado.
Preguntas frecuentes
Un despido improcedente ocurre cuando el empleador te despide sin causa justa legal o sin respetar los procedimientos establecidos por la ley.
El despido procedente tiene causa justa y se realizó correctamente. El improcedente carece de causa o no se respetó el procedimiento. El nulo es por discriminación o represalia.
La indemnización es de 33 días de salario por cada año de antigüedad, con un máximo de 24 meses.
Multiplica 33 días × tu base reguladora (salario medio últimos 6 meses) × años de antigüedad.
Tienes un plazo de un año desde el despido para presentar la demanda. Pasado ese plazo, pierdes el derecho.
Sí, tienes derecho a prestación por desempleo o subsidio extraordinario, dependiendo de tu situación.
Primero notifica a la empresa vía burofax. Si no hay acuerdo, acude a mediación (si es obligatoria) y luego demanda en juzgado de lo social.
Generalmente trabajan con cuota de contingencia: solo cobran si ganas, entre el 20-30% de lo que recuperas.
Suele durar entre 1 y 3 años, dependiendo de la congestión del juzgado de lo social.
No trabajas para la empresa que te despidió, pero puedes trabajar en otro lugar. Tienes protección legal durante el litigio.
No, puedes reclamar independientemente de si estás registrado en el SEPE. La indemnización y el paro son derechos independientes.
Debes probar que el acto de despido ocurrió, la causa alegada (o su ausencia) y hechos que demuestren falta de justificación o procedimiento incorrecto.
Correos electrónicos, documentos de la empresa, testigos, inspecciones de la inspección de trabajo, audios, y cualquier evidencia que demuestre la falta de causa.
No. Durante el litigio tienes protección especial. La empresa no puede despedirte otra vez por el mismo hecho.
Si pierdes, pagas los costes del juicio (peritaje, testigos) y los honorarios de tu abogado.
Sí, las vacaciones pendientes se incluyen en la indemnización además de los 33 días.
Sí, puedes solicitar readmisión, pero es menos común. La mayoría de los casos terminan en indemnización económica.
Una medida disciplinaria es un paso previo antes del despido. La empresa debe darte oportunidad de defensa y mejorar antes de despedir.
Sí, es un derecho obligatorio. La empresa debe permitirte asistencia de un abogado durante el despido.
No hay plazo fijo, pero debe darte oportunidad razonable de mejorar antes de despedir por bajo rendimiento.
