
La mejor vía para cobrar a un inquilino moroso, es la vía judicial, pero existen dos procesos judiciales, a través de los cuales podrás recuperar tu dinero, en caso de que te encuentres en esta situación, que son: Proceso verbal de desahucio y Proceso de reclamación de la cuantía.
Proceso verbal de desahucio
Es un proceso en el que se solicita la resolución del contrato de arrendamiento y la recuperación de la finca que se había arrendado, pero también todas las rentas vencidas y no satisfechas, hasta que se produzca la recuperación total de la posesión arrendada por parte del propietario.
Hay que decir que este proceso tiene ventajas e inconvenientes:
Ventajas
Resulta menos costoso y más rápido para el propietario, porque en un solo proceso se acumulan dos solicitudes distintas.
Inconvenientes
Si existen avalistas que hayan avalado el contrato de alquiler, es más conveniente no demandarlos en dicho proceso, porque se podría alargar la recuperación de la posesión, pero también implica menos posibilidades de recuperar los alquileres impagados.
Proceso de reclamación de la cuantía
Este proceso se inicia cuando el proceo de desahucio haya finalizado y cuando la finca arrendada se haya recuperado, aunque como el proceso anterior, también tiene ventajas e inconvenientes.
Ventajas
En este proceso puedes demandar a la vez, tanto al arrendatario que no ha pagado como al que le avaló, por lo cual tendrás más posibilidades de recuperar los alquileres que no han sido pagados.
Inconvenientes
Este proceso resulta más costoso para el propietario, pues serán dos procesos judiciales distintos: el de desahucio y el de reclamación de rentas, por lo que será más lenta la recuperación de los alquileres, ya que primero has de recuperar la finca que alquilaste.
Se recomienda recurrir al primer proceso cuando no haya avalistas y por el contrario si existen éstos, será mejor recurrir al segundo proceso.
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