Ley de la Segunda Oportunidad: Así puedes cancelar las deudas y seguir adelante

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Este mecanismo permite a las personas físicas y a los empresarios obtener la remisión de las deudas para cuyo pago no tengan patrimonio suficiente. Cuáles son los requisitos, qué ventajas tiene y qué soluciones podemos intentar previamente.

Existe una figura habilitada por la Ley Concursal que establece los requisitos y el funcionamiento de lo que coloquialmente llamaríamos “borrón y cuenta nueva”.  La Ley de la Segunda Oportunidad consigue el “perdón” de las deudas impagadas tramitando previamente un procedimiento judicial, según el origen de las deudas y cumpliendo ciertos requisitos.

Aunque en principio está orientada a personas físicas también permite la cancelación de deudas por parte del empresario, siempre que reúna una serie de condiciones.

Se estima que cerca de 26.000 personas se han beneficiado de esta ley durante los cinco años que lleva en vigor.

Ventajas de la Ley de la Segunda Oportunidad: Comenzar de nuevo

Cuando se han agotado todas las vías y soluciones previas que mencionaremos más abajo, la Ley de Segunda Oportunidad se presenta como la mejor opción, tanto para personas físicas como para empresarios.

En primer lugar, desde que “desde que se inicia el trámite para acogerse a la ley se paralizan las obligaciones de pago a los acreedores”, comienzan a explicar los abogados de soluciondedeudas.es, puntualizando que se pueden obtener quitas de hasta el 80% y esperas de hasta diez años, o incluso la exoneración de la deuda.

Estos especialistas definen a la Ley de la Segunda Oportunidad como una “bocanada de aire” en momentos comprometidos: eliminación de los registros de morosos, ser titular de tarjetas de crédito, acceder a nuevas financiaciones, etc.

En definitiva, se trata de una posibilidad de comenzar de nuevo, libre de cargas económicas y financieras.

¿Por qué tantos empresarios pueden beneficiarse con esta figura?

Según el Indicador de Confianza Empresarial del INE, el impacto del estado de alarma y la crisis durante el 2020 en todos los sectores empresariales ha desatado consecuencias que perduran por meses. Y no todas las empresas están en condiciones de afrontar ciclos negativos tan largos.

Por empezar, solo un 66,1% de los negocios han continuado abiertos durante el estado de alarma. Y ese fue solo el comienzo de la crisis. El 70% de las empresas ha tenido que reorganizar o reducir la jornada laboral de los trabajadores y, consultados sobre las medidas a tomar en los meses siguientes al estado de alarma, un alto porcentaje se decantaba por disminuir la plantilla, abrir nuevos mercados, realizar inversiones en nuevas tecnologías e innovaciones en los procesos. Algunos (cerca del 6,6% de los hosteleros encuestados), ya aseguraban entonces que probablemente tendrían que cerrar.

Pero lo que ocurrió en los meses posteriores puso aún más complicado el panorama. Las restricciones se endurecían, las ayudas y subvenciones no llegaban, los impuestos no se reducían y la gente tenía cada vez menos poder adquisitivo.

El resultado era previsible: casi ningún empresario se libró de las deudas. Ante esta realidad, claramente, el 2021 planteará un incremento del uso de la Lay de la Segunda Oportunidad.

Estos son los requisitos que debe cumplir un empresario para acogerse a la Ley

Tal y como mencionamos anteriormente, la Ley de Segunda Oportunidad está orientada a personas físicas, pero no excluye a los empresarios que cumplan algunos requisitos.

Para ello, hay un paso previo indispensable: liquidar todos los bienes y activos, excepto los que sean indispensables para el ejercicio de la actividad profesional, como un local, un vehículo, etc, dependiendo de cada caso.

Las otras condiciones para beneficiarse de la ley son que la cuantía debida no supere los 5.000.000€; que la deuda no sea con instituciones públicas; que el valor de los activos no supere el valor de la deuda; no haber sido condenado por delitos económicos o sociales y no haberse acogido a la misma ley en los 10 años anteriores a la solicitud.

También, desde luego, se requiere la inexistencia de delitos de falsedad documental u otros que puedan poner en tela de juicio la buena fe del deudor.

Paso a paso de la Ley de la Segunda Oportunidad

Una vez cumplidos los procedimientos y requisitos mencionados, se lleva a cabo un proceso de mediación a través de un mediador concursal para alcanzar un acuerdo extrajudicial de pagos con el acreedor. Si no tiene éxito, se realiza una solicitud de concurso ante el juez (BEPI)

“En todo caso, para que esta exoneración llegue a producirse es importante partir de varios supuestos clave. El deudor debe tanto reconocer la deuda como tratar de pagarla por todos los medios. Y, ante todo, el deudor debe actuar de buena fe a lo largo de todo el proceso; de lo contrario, las consecuencias legales lo colocarían en una situación todavía más complicada”, aseguran los especialistas de soluciondedeudas.es.

Agotar todos los recursos previos

La ley de la Segunda Oportunidad ha abierto nuevas posibilidades a los emprendedores que se encuentran en una situación difícil. Sin embargo, como su nombre sugiere, primero habrá que dar una “primera oportunidad” a otras herramientas.

Una de ellas es la refinanciación de deuda: un profesional estudia el caso, realiza un plan de liquidación y negocia con los acreedores. Otra opción es la reunificación de deudas, por la cual se trata a todas las deudas como una unidad. “Así resulta más fácil proceder a una refinanciación, buscar nuevas vías de financiación o hacer una ampliación de capital o compras parciales con socios”, explican los especialistas.

Finalmente, está la posibilidad de un Preconcurso de acreedores, que se orienta a ampliar el plazo para evitar la quiebra de la empresa, ganando tiempo para renegociar la deuda.

Existen muchas alternativas cuando las deudas ahogan. Todo está en conocer las herramientas legales, asesorarse por expertos y encontrar la mejor solución.

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Categorías: Asesoría jurídica
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