Para cuando tengas un problema en el restaurante que sueles ir a comer, o para cuando te sientas estafado por la compra de un artículo, las hojas de reclamaciones son la solución para intentar defender tus derechos como consumidor.

Las hojas de reclamaciones son el instrumento oficial que garantiza que las quejas van a llegar al organismo pertinente. Por eso las empresas, ya sean públicas o privadas ponen a disposición del usuario hojas de reclamaciones.
El objetivo de las hojas de reclamaciones es defender y proteger los derechos los intereses de un usuario en aquellos casos en que piense que un producto, bien o servicio adquirido no reúne las características por las que ha pagado.
La legislación, en cada comunidad autónoma obliga hojas de reclamaciones disponibles para los usuarios.
Si el cliente cree oportuno utilizarla, la empresa no le puede ni debe negársela. Lo que se consige rellenando una hoja de reclamaciones es que el establecimiento esté enterado de lo que ocurre y quede escrito.
Pero nunca devolverán una compensación económica.
Aunque si la hoja de la reclamación llega al organismo responsable, en este caso consumo, y ellos creen oportuno castigar con alguna sanción lo pueden hacer.
Cuando alguien rellena una hoja de reclamaciones, la empresa reclamada en este caso, deberá contestarle en el plazo de unos 10 días. Si no es así, el cliente puede acudir a las oficinas de atención al consumidor, a informar de su caso.
En el desarrollo de la hoja de reclamaciones, es importante indicar qué día ocurrieron los hechos, así como conservar todos los documentos, como ticket, factura, entrada…ect.
Si todos los pasos están hechos correctamente, no habría ningún problema y quizá te podría llegar una resolución alrededor de los 5 o 6 meses, si no es así, es mejor acudir a las oficinas del OMIC.
Por: Leticia Sarnago
Etiquetas: consumo, hoja reclamaciones
Categorías: Administrativo, General
También te puede interesar...
Posts relacionados
Comentarios (2)
frantrugo@hotmail.com
Marisa
